Obesidad
Felina
MVZ. Gerardo Garza Malacara
RESUMEN (subir)
La obesidad es la condición nutricional más reconocida
en gatos. Encontramos que existe una prevalencia de 19 a 40 %, factores
sociales y ambientales son importantes en el desarrollo de la obesidad.
Esta se ha demostrado que predispone a un gran número de
padecimientos dentro de los que se encuentra la diabetes principalmente
(resistente a la insulina, diabetes tipo 2), secreción irregular
de insulina, y el acumulo amiloideo en los islotes pancreáticos.
En la actualidad el poseer un gato como compañero va en
aumento y esta urbanización a provocado que los gatos caigan
en inactividad y por ende en obesidad, estos dos factores son importantes
para disminuir la sensibilidad de la insulina. Los efectos metabólicos
característicos de la obesidad son hiperinsulinismo, respuesta
anormal de la insulina al desafío de la glucosa, y reducción
de la sensibilidad a la insulina. En un estado de resistencia a
la insulina, se requiere de una mayor cantidad de insulina para
producir el mismo efecto de disminución de glucosa que cuando
la sensibilidad a la a glucosa es normal. Cuando este aumento de
secreción de insulina falla y persiste la disminución
de la sensibilidad a la insulina se presenta una tolerancia a la
glucosa y diabetes.
Se ha visto que la obesidad tiene un efecto cuantitativo en la sensibilidad
a la insulina y en los índices de tolerancia a la glucosa,
al igual que en parámetros hematológicos y bioquímicos.
El sobrepeso se asocia con la disminución o pérdida
de la actividad física, periodos más largos de sueño,
gatos que habitan en departamento o aquellos que viven en confinamiento.
Otros factores que influyen en la predisposición a la obesidad
felina son; sexo, si están o no esterilizados, edad, cruzas,
así como factores ambientales, sociales y de comportamiento.
Actividad física
En la actualidad los gatos no requieren de la caza para conseguir
su alimento y generalmente se encuentran confinados lo cual disminuye
sus posibilidades de realizar ejercicio, por lo tanto aumenta las
posibilidades de que el gato presente sobrepeso comparado con aquellos
que tienen la oportunidad de hacerlo.
Sexo y Esterilización (subir)
Desde siempre se ha visto que tanto hembras como machos que han
sido esterilizados ganan más peso de manera significativa,
principalmente en forma de grasa, que aquellos que se encuentran
intactos. Con la esterilización el gato disminuye sus paseos
y actividad física en general. Con la pérdida de las
hormonas gonadales, la eficiencia de la utilización de la
energía tiende a verse aumentada, provocando que los requerimientos
calóricos sean menores en los gatos esterilizados. Sin embargo,
el consumo de alimento aumenta después de la cirugía.
Se ha observado que en los machos se ve un aumento de peso mayor
que en las hembras.
Edad (subir)
Con la edad la incidencia de la obesidad aumenta principalmente
entre los 6 y 8 años. La reducción del metabolismo,
pérdida de condición corporal y la disminución
en la actividad que se presenta con la edad disminuye los requerimientos
energéticos. Conforme los gatos envejecen, los gatos tienden
a bajar de peso sobre todo aquellos mayores de 10 años.
Genética (subir)
En gatos de raza pura como son el Siamés y el Abisinio son
predisponentes más que los criollos, por lo que se presume
que la influencia genética es importante en los gatos al
igual que en los humanos. Se ha observado que los gatos criollos
presentan una mayor predisposición a la obesidad que los
de raza pura.
Factores Ambientales, Sociales y Comportamentales
(subir)
Estos factores también influyen en el desarrollo de la obesidad.
Los gatos en forma natural limitan su consumo de alimento a sus
requerimientos energéticos.
La palatabilidad ejerce una fuerte influencia para el consumo de
alimento en el caso de los gatos. El aburrimiento y la soledad pueden
traer como consecuencia una atracción hacia el alimento con
la obvia ganancia de peso. Se ha demostrado que los gatos solitarios
o en donde habitan dos hay una mayor predisposición a la
obesidad que en los lugares donde conviven más gatos. Esto
se puede explicar por la energía que gastan en jugar y pelear
entre los gatos miembros de una gran comunidad, y por otra parte
una mayor atención y la administración individual
de alimento en gatos únicos o en pareja. La jerarquía
social en grupos de gatos también puede influir en la cantidad
de alimento consumido en donde los gatos dominantes comen más
de lo que requieren. Los factores como el tipo de vida de los propietarios
también pueden influir en la incidencia de obesidad. Se ha
demostrado que humanos con sobrepeso es común que presenten
mascota con sobrepeso.
Dieta (subir)
En contraste con sus ancestros, los gatos modernos consumen dietas
con grandes cantidades de carbohidratos. Esto sugiere que el alimentar
con una dieta que contiene un almidón que produce una baja
en la respuesta de la secreción de insulina también
nos puede llevar a una alta saciedad y, en consecuencia una baja
en la ganancia de peso.
Farmacológicos (subir)
Algunos medicamentos empleados en gatos se han comprobado que contribuyen
al desarrollo de obesidad. Estos incluyen a los corticoesteroides
y progestágenos, particularmente el acetato de megestrol.
Consecuencias de la Obesidad
(subir)
La obesidad en pequeñas especies específicamente
en gatos, ha mostrado una predisposición a, o ser causa de
condiciones médicas. Estas incluyen complicaciones quirúrgicas
y anestésicas, inmuno-incompetencia, trastornos reproductivos,
daño dérmico no alérgico, claudicación,
enfermedad del tracto urinario bajo, lipidosis hepática y
diabetes mellitus. La obesidad puede llegar a producir problemas
con el acicalamiento, lo que puede llevar al gato a presentar apelmazamiento
de pelos en las zonas peri-anal y dorso lumbar, al igual que pueden
presentar una Hypoderma superficial peri-anal. Se ha llegado a presentar
hipertrigliceridemia y supresión de médula ósea
en gatos que padecen de obesidad.
Obesidad y Diabetes (subir)
Uno de los factores de riesgo mejor conocidos para el desarrollo
de Diabetes mellitus tipo 2 en gatos al igual que en humanos es
la obesidad. La obesidad produce resistencia a la insulina e intolerancia
a la glucosa. Los gatos con intolerancia a la glucosa están
predispuestos a ser diabéticos en su gran mayoría.
La resistencia a la insulina describe la incapacidad de la habilidad
de la insulina para estimular el consumo de glucosa en los tejidos
periféricos y suprime la producción de glucosa a través
del hígado. Los mecanismos subyacentes de obesidad y resistencia
a la glucosa son heterólogos e incluyen una disminución
en el número de receptores y una disminución de la
afinidad de unión de los receptores y a un defecto post receptor
que afecta el metabolismo después de que se realiza la unión
de la insulina a sus receptores. Una predisposición genética
a la resistencia a la insulina, no se ha demostrado en gatos, pero
la obesidad se ha reportado como causa de intolerancia a la glucosa
y resistencia a la insulina.
En un estado de resistencia a la insulina, se requiere de una concentración
mayor de insulina para alcanzar los requerimientos de consumo y
utilización de glucosa. En un principio los gatos y los humanos
incrementan su secreción para compensar este estado, sin
embargo cuando sobreviene una deficiencia (cansancio de células)
en su producción se desarrolla la intolerancia a la glucosa
sobreviniendo la diabetes.
Como se mencionó anteriormente la resistencia a la insulina
inducida por la obesidad da como primera reacción en gatos
una hiperinsulinemia. Debido a que la amilina es co-secretada con
la insulina, es posible que una sobre-secreción secundaria
de amilina puede contribuir al depósito amiloide en los islotes
de los gatos obesos.
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