Richard B. Ford. DVM, MS.
Diplomado ACVIM
Diplomado ACVPM (Hon)
Profesor de Medicina
Colegio de Medicina Veterinaria NCSU.
Los cambios propuestos en protocolos de vacunación para animales de compañía, la seguridad de las vacunas aprobadas y los avances en tecnología de vacunas están entre los aspectos más importantes para veterinarios practicantes de cara al inicio al siglo XXI. Mientras muchos argumentan que están cubiertas las espectativas, en el futuro hay desafíos como los existentes con las vacunas que usamos y los protocolos que recomendaremos sufriran cambios sin precedente.
En 1998, la Asociación Americana de Practicantes de Felinos (AAFP) publicó el reporte de un panel consultivo en vacunas felinas recomendando que los gatos adultos sean vacunados cada 3 años, más que anualmente, contra parvovirus felino (panleucopenia)…eso es todo…justo panleucopenia. La reacción a este reporte fue profunda. Veterinarios de toda Norteamérica levantaron la voz sobre este asunto, en contra del concepto de que la vacunación anual de gatos adultos contra la panleucopenia era inapropiada, irracional y no impactaba en la salud de la población felina. Dos años más tarde en Diciembre del 2000 el mismo panel consultivo publicó una segunda repetición de los lineamientos de la vacunación felina. En ese reporte, amplió la recomendación de aplicar los refuersos a la vacuna “cada tres años” incluyendo en su lsitado el Herpesvirus-1 felino, el Calcivirus felino además de la panleucopenia. (REF:1,2) ENTONCES.. en febrero del 2003, la American Animal Hospital Association (AAHA), la fuerza de trabajo en vacunas caninas liberó sus lineamientos de vacunación canina. (REF:3) que documenta que con 3 años de intervalo se haga la revacunación en perros adultos contra Distemper, Parvovirus, Adenovirus-2 y virus de Parainfluenza… ¡efectivamente, los cambios están teniendo lugar en medicina veterinaria!.
Es importante notar, sin embargo, que los aspectos estratégicos que rodean los protocolos de vacunación existen, pero no significan una restricción para que una vacuna en particular deba ser administrada o no en intervalos de 1 o 3 años. de hecho, hay muchas otras razones complemetarias por las los clínicos deban revisar como los protocolos de vacunación son asignados a pacientes individualmente. Por ejemplo, ¿cual es el riesgo realista de exposición considerando el medio ambiente que rodea a una mascota o su edad?. ¿Que criterio debe ser usado cuando decidimos si o no incorporamos una nueva vacuna aprobada a nuestra práctica?. ¿Cual es la diferencia entre las vacunas recombinantes (producidas por ingeniería genética) y las vacunas inactivadas o con agentes vivos y modificados?. ¿Es razonable llevar a cabo serología (para determinar los níveles de anticuerpos) en vez de aplicar una vacunación anual?. En la práctica, de hecho, habrá una política unificada de vacunación. Una amplia revisión dirigida a estos aspectos y controversias fue publicada en 2001. (REF:4).
Después de todas estas consideraciones… la pregunta se mantiene: son nuestros pacientes individuales demasiado vacunados y con muchas vacunas?. La mayoría de los autores pueden confiar que la respuesta a está pregunta es un “sí”. El lector debe recordar, sin embargo, a pesar de toda la controversia, que hay muchos aspectos estratégicos detrás de esos planteamientos de sobrevacunación que justifican la necesidad para desafiar los paradigmas en torno a esto y en los que vivimos en los últimos 50 años. La discusión que sigue dirige los hechos y las controversias en torno a tres factores principales relacionados con la profesión de hoy: el protocolo de vacunación, la seguridad de las vacunas y los cambios de tecnologías. Esos aspectos tendrán gradualmente mas importancia en el futuro como las nuevas vacunas que continuarán siendo introducidas y como más veterinarios cuestionan la necesidad de su uso y la seguridad de sus productos.
EL PROTOCOLO DE VACUNACION.
En 1989 la Asociación Americana de Medicina Veterinaria a través del consejo de agentes biológicos y terapéuticos publicó los lineamientos de inmunización para perros y gatos. (REF:5) en ese reporte las revacunaciones para todas las vacunas de perros y gatos se recomendaron anualmente (NOTA: las vacunas para enfermedad de Lyme, Coronavirus, Giardiasis canina, Peritonitis infecciosa felina, Bordetella bronchiseptica felina, Giardiasis felina y Virus de la Inmunodeficiencia felina no estaban disponibles en ese tiempo, cuando las recomendaciones fueron hechas). Tan recientemente como en 1996, una inspección de las prácticas de vacunación conducidas en escuelas veterinarias a través de toda Norteamérica indicó que la vacunación anual de perros y gatos adultos fueron realizadas rutinariamente de forma anual. (REF:6) es razonable el asumir, además de esto, que la mayoría de los practicantes veterinarios recomienden mantener la vacunación anual en los animales de compañía de su clientela.
Sin embargo, varias publicaciones recientes (REFs:1,3,4,7,8,9,10,11,12,13), sugieren que en la práctica convencional los estándares para la administración de vacunas en perros y gatos falla en dirección a la duración real de la inmunidad (DOI). En este aspecto el hecho que una respuesta inmune protectora pueda persistir varios años después de la vacunación, para vacunas selectas, la administración rutinaria de refuerzos anuales no es necesaria. A pesar de los intervalos de los estudios publicados en relación a la DOI, un cuerpo creciente de datos soportan la recomendación para los refuerzos de vacunación que incluyen la administración de las también llamadas “vacunas core” (ejemplos: panleucopenia felina, herpesvirus-1, calcivirus, distemper canino, parvovirus canino, adenovirus-2 canino y rabia), en intervalos de 3 años o mas en perros y gatos adultos. Por otro lado, algunas vacunas aprobadas (ejemplo: Bordetella bronchiseptica, leptospirosis, Chlamydia felina) pueden no proveer una inmunidad consistente de 1 año de duración, a pesar de que la etiqueta del producto (inserto en el empaque) que estipula “refuerzo anual recomendado”. (REF:8).
Los lineamientos de vacunación para animales de compañía están regularmente bajo un escrutinio por representantes de la práctica privada, la industria y la academia. A pesar de amplias recomendaciones para una revacunación anual, la información disponible hoy sugiere que las prácticas de vacunación regular en Norteamérica no necesariamente corresponden con el conocimiento integral de la duración de la inmunidad derivada de las vacunas aprobadas. Los clínicos en animales de compañía no deben de sorprenderse cuando los cambios en las recomendaciones a la vacunación tradicional sean públicadas.
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1 La vacuna contra Microsporum canis fue retirada del mercado por el fabricante en la primavera del 2003
Selección de antígenos: no solo se percibe que los veterinarios están vacunando muy frecuentemente, ha sido sugerido que las mascotas son inoculadas con vacunas conteniendo una excesiva combinación de antígenos. No hay evidencia inmunológica para soportar la hipótesis de que el sistema inmune de los perros y gatos esta siendo “saturado” por la frecuente administración de varias vacunas. De hecho, el factor real para pensar en el futuro es determinar que vacunas están verdaderamente indicadas y cuales no. La investigación de los clínicos de animales de compañía y maestros en hospitales veterinarios en relación con protocolos de vacunación indica que hay una considerable diversidad dentro de la profesión que consideran cuales vacunas deben o no ser administradas.
El centro de lineamientos de vacunación para perros y gatos en el cual han sido denominadas vacunas core o no core. Las vacunas core son aquellas recomendadas para ser administrardas a cada perro o gato que se presenta a la consulta diaria. Las recomendaciones para el diseño de una vacuna particular como core son determinadas por 1) Severidad de la enfermedad que producen los agentes 2) El riesgo de transmisión del agente a animales susceptibles , y 3) El potencial para una infección particular de ser zoonótica. Las vacunas no core, por otro lado, son vacunas recomendadas a la clientela cuando se conoce un nivel de riesgo a exposición anticipada o cuando la forma de vida de un animal representa un riesgo de infección. Hay ejemplos que incluyen al la vacuna contra el virus de la leucemia felina (FeLV) y la vacuna contra la enfermedad de Lyme en los perros (Borrelia burgdorferi). Es importante para entender que los lineamientos de vacunación son meramente sugerencias, no son mandatos, que las vacunas deban ser core o no core. Sin embargo, es preciso que en la práctica se establezca cuales vacunas conocidas deban caer bajo la definición de core, entonces hacer el esfuerzo para asegurar esta comunicación a todos los profesionales, así como a los no profesionales dentro del grupo en la práctica.
SEGURIDAD DE LAS VACUNAS.
Entre los factores más importantes que encaran los clínicos hoy esta el relativo a la seguridad de las vacunas. Para la mayoría de las vacunas en el mercado hoy en día, debe asumirse que hay beneficios en la vacunación, cuando son medidos de acuerdo con las recomendaciones consideradas en las publicaciones regulares para eliminar el riesgo de alteraciones inducidas por vacunación o el desarrollo de franca enfermedad. Sin embargo, reportes recientes han resaltado este asunto dentro de la profesión sobre la relación entre vacunación y efectos adversos desarrollados, específicamente con la vacunación asociada el desarrollo de fibrosarcoma en gatos. (REFs: 14,15) y las enfermedades inmunomediadas en perros. (REF:16,17). Se debe determinar cuales vacunas poseen un riesgo para cuales animales y cuando simplemente no puede ser determinado con información disponible en la actualidad.
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a Los datos de análisis son para el período de 1995 a 1999.
Vacunación asociada al desarrollo de sarcoma en gatos. Este hecho… la administración de vacunas, que pueden inducir en algunos gatos, oncogénesis. De hecho la relación causa efecto entre la vacunación y los fibrosarcomas en los gatos ha sido establecida por más de una década. (REF:15) Y hoy, la inducción de sarcomas asociados a vacunas es un asunto de seguridad de primer orden para lo veterinarios y propietarios de gatos por igual!. Esos tumores son conocidos por ser agresivos , por tener un elevado nivel de recurrencia y capacidad de metástasis, Además la etiopatogénesis no esta completamente entendida, hay una evidencia apremiante para considerar una relación entre la inflamación posvacunal (daño oxidativo a fibrocitos y miofibrocitos) y la formación de tumores.
La verdadera incidencia de sarcoma asociado a vacunación, tiene rangos de entre 1 en 10,000 y 1 en 1,000 gatos vacunados, dependiendo de las poblaciones y es todavía desconocida la causa. Claramente, no todos los gatos comparten una susceptibilidad similar para el desarrollo de tumores después de la vacunación. La inducción de oncogénesis en los gatos es bien conocida por estar asociada con factores extrínsecos tales como traumas, materiales de sutura, y la inyección de preparaciones con repositol, en adición a la vacuna. Sin embargo, mucha de la atención reciente generada a los fibrosarcomas asociados a vacunación en centros felinos esta ligada a el papel del adyuvante, y la inflamación que induce este.(REF:18) Una investigación recientemente publicada (REF:20) identificó un incremento de hasta cinco veces en la ocurrencia de sarcomas asociados a vacunación en los gatos que recibieron vacunas con adyuvante comparados con gatos que solo recibieron vacunas sin adyuvante durante el mismo período de 5 años a . Administrando solo vacunas sin adyuvante a gatos no parece eliminar completamente el riesgo de desarrollo de sarcomas locales. Sin embargo, la reducción en el riesgo de tumores asociados con la administración de vacunas libres de adyuvantes puede finalmente probar ser significativa. Cualquier veterinario quien administre vacunas a gatos tiene una responsabilidad en al menos considerar la opción para evitar el uso de vacunas con adyuvante en los gatos. 2
Adyuvante. De particular importancia es el papel de los adyuvantes, tales como el hidróxido de aluminio, un componente común de las vacunas inactivadas que se usan en animales y humanos, debido a que causa una respuesta inflamatoria que, en algunos gatos, culmina en metaplasia de fibrocitos y formación de tumores. Un adyuvante es , simplemente, un producto químico agregado para matar a los virus o bacterias como medio de aumentar la respuesta inmune a un inmunógeno relativamente débil… ejemplo, el virus o bacteria inactivados. De forma normal las etiquetas de las vacunas empleadas para animales de compañía no especifican si las vacunas han sido adicionadas con adyuvante o no. NOTA: Las vacunas que NO contienen adyuvante incluyen: vacunas conteniendo virus vivos modificados, vacunas con bacterias vivas avirulentas (ejemplo: de admnsitración intranasal) y vacunas recombinantes.
Hay varios tipos de adyuvantes usados tanto en vacunas para humanos como para animales, el más común es el hidróxido de aluminio, fosfato de aluminio, o fosfato de calcio. (REF:21) Químicamente, los adyuvantes son un grupo heterogéneo de compuestos que tienen una sola cosa en común: su capacidad para incrementar la respuesta inmune. La naturaleza química y el modo de acción de los adyuvantes es muy variable; todavía hoy no se conoce completamente como los adyuvantes potencian la respuesta inmune a los antígenos vacunales. Todavía es el adyuvante al que implican en las reacciones adversas, tanto a nivel local (sitio de inyección) como a nivel sistémico. Los efectos colaterales asociados a los adyuvantes pueden asociarse a una estimulación no intencional de diferentes mecanismos inmunes o ellos pueden reflejarse directa y transitoriamente a efectos farmacológicos.
Los veterinarios están incentivados para seguir la investigación y la recomendaciones de la fuerza de trabajo en sarcomas asociados a vacunación felina de la Asociación Americana de Medicina Veterinaria cuando se desarrollen recomendaciones de vacunación para gatos.
Sin embargo, hasta que no se haga una caracterización definitiva de la relación de los adyuvantes con el desarrollo de los sarcomas, la recomendación del autor es que los veterinarios limiten en la selección de vacunas para gatos a aquellas que contengan adyuvantes en la medida de lo posible.
TECNOLOGIA DE LAS VACUNAS RECOMBINANTES.
Las vacunas recombinantes se encuentran entre los más significativos avances, asociadas al gran desarrollo del mercado emergente. Quizá el mas significativo avance detrás del desarrollo de las vacunas recombinantes es la habilidad para aislar y unir (o recombinar) fragmentos genéticos de DNA desde un organismo y transferir estos a otro, mediante el uso de un virus vector (como el vector canarypox) o plásmidos de DNA. Se ha demostrado que el organismo hibrido resultado del intercambio in vitro de material genético tiene un tremendo potencial en cuanto a seguridad e inmunogenicidad del DNA dentro del animal hospedador y, como esto, representa una verdadera nueva generación de vacunas tanto en medicina humana como veterinaria. El avance más significativo de usar una vacuna recombinante, sobre las vacunas convencionales inactivadas o vivas modificadas es la seguridad. Mientras que la eficacia, seguridad y duración de la inmunidad todavía debe ser establecida para cada nueva vacuna, las vacunas recombinantes ofrecen excelente inmnogenicidad en ausencia de todo, organismos inactivados o vivos modificados. Más aún, la ausencia de adyuvantes, característica de las vacunas recombinantes usadas en medicina veterinaria, puede ser un importante factor para mitigar el riesgo en el casos particular de los gatos y la formación de sarcoma asociada a las vacunas.
En medicina de animales de compañía hoy, hay 3 categorías de vacunas recombinantes reconocidas por el Departamento de Agricultura de estados Unidos 1) vacuna tipo 1-subunidad; 2) Vacuna tipo 2-gene-Deleted; 3) vacuna tipo 3-virus-vectores. Actualmente, no hay permisos para el uso de vacunas gene-deleted en perros o gatos. Existe, sin embargo, una vacuna subunidad OspA para borreliosis de Lyme aprobada para el uso en perros (Lyme Recombitek® MERIAL). Además las vacunas recombinantes canarypox-vectored para el distemper canino (Recombitek® Distemper: MERIAL) y rabia felina (Purevax® Rabies: MERIAL). Una vacuna recombinante de Leucemia Felina (FeLV) esta actualmente permitida y en uso extendido a través de Europa. En EU, los veterinarios pueden esperar nuevas vacunas recombinantes producidas por otros laboratorios en el futuro. La introducción de vacunas recombinantes (sin adyuvantes) en los EU para la prevención de infecciones como FeLV, FIV y leptospirosis (múltiples serovariedades), contra varias infecciones trasmitidas por garrapatas (además de la borreliosis de Lyme) y parásitos intestinales pueden representar un importante paso adelante en la inmunoprofilaxis en los animales de compañía.
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2 Regularmente, Merial LTD. Mantiene una linea completa de vacunas sin adyuvante para gatos.
3 La denominación adyuvante viene del derivativo “adyuvare”, que significa “para ayudar”.
La tecnología detrás de las vacunas recombinantes representa el futuro. La práctica de administrar agentes atenuados, vivos, o todos los productos muertos esta cambiando rápidamente por lo que el proceso en perros y gatos se mueve del nivel de inocular todos los organismos a la inducción de una respuesta altamente dirigida a través de códigos genéticos o antígenos altamente definidos (REF:22,23,24).
Como hemos entrado en el siglo 21, se ha anticipado que incluso nuevas tecnologías serán introducidas dando realce a las vacunas a nivel veterinario que son seguras, tienen excepcional eficacia, y una duración de inmunidad que puede potencialmente persistir por varios años, si no por toda la vida del paciente. Los veterinarios deben animarse a familiarizarse con las vacunas recombinantes, entender la tecnología básica detrás del desarrollo y conocer las potenciales ventajas y desventajas de cada nuevo producto introducido. Entonces, el clínico, considerando tanto vacunas convencionales como recombinantes, será capaz de administrar el producto más apropiado tan frecuente y necesario como sea posible para prevenir enfermedades significativas.
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