MICRONUCLEOS EN LA SANGRE PERIFERICA DEL GATO
COMUN
(FELIS DOMESTICUS) COMO INDICADOR BIOLOGICO
DE SUSTANCIAS GENOTOXICAS.
*Zúñiga González,
Guillermo Moises 1
Ramírez Muñoz, María de la Paz
1
Torres Bugarín, Olivia 1
Pérez Jiménez, Juan 2
Ramos Mora, Alberto 3
Introducción:
El monitoreo de la contaminación por análisis
directo de los agentes químicos, requiere de
gran precisión y conocimiento del contaminante
a verificar; además su evaluación está
limitada por la sensibilidad y especificidad del método
utilizado. Ante esto, los bioensayos ofrecen ventajas,
ya que un organismo dado puede procesar o metabolizar
un compuesto cualquiera a su forma tóxica (1).
La prueba de micronúcleos (MN) detecta el efecto
de agentes mutagénicos sobre los cromosomas
mediante la identificación de fragmentos acéntricos
y/o cromosomas rezagados, que al quedar fuera del
núcleo, forman estas estructuras (2). La prueba
permite detectar tanto agentes clastogénicos
(que rompen cromosomas) como aneuploidogénicos
(que afectan el huso mitótico) (3).
Se utilizan animales de laboratorio, como: rata (4),
ratón (5), hámster (6), primates (7),
larvas de anfibios (8,9), peces (10), aves (11), invertebrados
y plantas (12-14).
Nuestro grupo ha reportado el resultado de un estudio
para determinar la frecuencia de eritrocitos micronucleados
(EMN) de 35 especies de mamíferos, con la intención
de seleccionar a aquellas que presenten el mayor número
de éstos, para proponerlos como probables biomonitores
de daño genotóxico, debido a que el
sistema reticuloendotelial (encargado de retirar a
los eritrocitos con alteraciones) de los organismos
con mayor número de EMN espontáneos
tiene en general un menor control sobre éstos
y como consecuencia los podemos observar, así
como sus variaciones resultado de su acumulación.
Dentro de las especies que resultaron con los valores
mas altos se encontró al gato, con un valor
de entre 8.4 ± 2.5 y 11.0 ± 0.9 EMN
por cada 10,000 eritrocitos (15).
Objetivos:
General:
-Evaluar al gato común como un indicador biológico
de agentes micronucleogénicos
Particulares:
-Inducir el incremento de eritrocitos micronucleados
en la sangre periférica del gato con agentes
de conocida micronucleogenicidad, como la colchicina
y la arabinosa-C.
-Demostrar un incremento de eritrocitos micronucleados
dosis-respuesta en la sangre periférica del
gato, con los mismos inductores.
Material y Métodos:
Se utilizaron gatos de entre 6 y 8 semanas de edad,
recolectados al azar de la zona Metropolitana (Guadalajara
y Zapopan). Se colectó una muestra de sangre
periférica de cada gato (16), se elaboraron
los frotis dejándolos secar al aire por 24
horas, teñidos con Wright y Giemsa. Para cada
individuo, 4 series de 10,000 eritrocitos (normo y
policromáticos) fueron contados con el objetivo
de inmersión y promediados, este valor se manejó
como el promedio del individuo y este valor individual
se promedió con el resto para obtener el valor
promedio del grupo.
Los gatos se dividieron en 5 grupos de 10 individuos
y se les administró una mezcla de dos conocidos
agentes genotóxicos micronucleogénicos
(colchicina y arabinosa-C) diariamente (vía
intraperitoneal grupos 1,2,3,4 y vía subcutánea
al grupo 5) (16) durante cuatro días.
-Grupo 1 (control negativo), 0.5 ml de agua inyectable.
-Grupo 2 (dosis 1), colchicina 0.1291 mg/kg y arabinosa-C
3 mg/kg en 0.5 ml de agua.
-Grupo 3 (dosis 2), colchicina 0.1937 mg/kg y arabinosa-C
5 mg/kg en 0.5 ml.
-Grupo 4 (dosis 3), colchicina 0.2583 mg/kg (17) y
arabinosa-C 6 mg/kg en 0.5 ml.
-Grupo 5 (dosis 2), colchicina 0.1937 mg/kg y arabinosa-C
4.5 mg/kg en 0.5 ml.
Se tomaron muestras de sangre a las 48 y 96 horas
de la primera inyección.
Debido a que las muestras tienen una distribución
normal, los resultados fueron comparados por medio
de una t-student para grupos independientes y analisis
de varianza.
El manejo de los especímenes se realizó
de acuerdo a las normas y reglamentos Institucionales
y a los de la Ley General de Salud y de acuerdo al
Manual de Medicina Felina (16).
Resultados:
El análisis de varianza mostró que no
hubo diferencia significativa entre los 5 grupos a
las 0 hrs, sin embargo, a las 48 hrs se encontró
diferencia con p<0.01, y a las 96 hrs con p<0.001.
T-Student:
El grupo 1 no mostró diferencias al comparar
las muestras tomadas a los 3 tiempos (0, 48 y 96 hrs).
No se encontró diferencia significativa entre
los grupos 1 y 2 a las 0 y 48 hrs, sin embargo a las
96 hrs se encontró diferencia con p<0.001.
Se encontró diferencia entre los grupos 1 y
3 a las 48 hrs con p<0.05, y a las 96 hrs con p<0.001.
Se encontró diferencia entre los grupos 1 y
4 a las 48 hrs con p<0.05, y a las 96 hrs con p<0.01.
Se encontró diferencia entre los grupos 1 y
5 a las 48 hrs con p<0.01, y a las 96 hrs con p<0.001.
No se observó diferencia entre los grupos 3
y 5 (misma dosis, diferente vía de administración)
a ningún tiempo, aunque en general los valores
fueron ligeramente mayores en los gatos que recibieron
las dosis i.p.
Discusión:
El grupo control no incrementó el número
de EMN a ningún tiempo de muestreo, por lo
que la manipulación no produce el incremento
observado en los otros 4 grupos. Se encontró
un incremento de EMN altamente significativo a las
96 hrs, determinado por la dosis en los grupos 2 y
3, no así en el grupo 4, el cual presentó
un valor mas bajo que el grupo 3, la explicación
es que los compuestos utilizados como inductores;
además de genotóxicos son citotóxicos
a ciertas dosis, particularmente la arabinosa-C (16,18,19),
por lo que esta citotoxicidad se tradujo en mitodepresión
y al no haber proliferación celular tampoco
producción de EMN. Aplicamos las mismas dosis
de inductores, al grupo 3 vía intraperitoneal
y al grupo 5 vía subcutánea con la intención
de probar una segunda vía, obteniendo el mayor
número de EMN en el grupo 3 (lo que concuerda
con lo descrito en la literatura), aunque esta diferencia
no tiene significancia estadística. El encontrar
la diferencia mas significativa a las 96 hrs nos indica
que este animal funcionaría mejor como bioindicador
en exposiciones repetidas (acumulación del
daño) que en exposiciones agudas.
Algunos animales no respondieron a la administración
de los inductores; para el caso del tratamiento intraperitoneal,
tal vez los inductores pudieron perderse en una "mala
inyección", la cual pudo perforar la vejiga
y ser desechada por la orina, o el intestino y quedar
depositada en la luz del mismo. En el caso del gato
que no respondió con la administración
subcutánea, tuvimos problemas para asegurarnos
que los inductores se administraran correctamente,
ya que la camada a la que pertenecía este gato
presentaba un largo y abundante pelaje, lo cual no
es lo mas conveniente (20) pues dificulta la inyección.
La vida del eritrocito en el gato es entre 68-77 días.
La fagocitosis de eritrocitos enteros podría
ser uno de los métodos de supresión,
Rous y Robertson en 1917, creen que desempeña
un importante papel en el perro, ratón y cobayo
pero no en el gato. Una de las funciones del bazo
es la supresión de eritrocitos anormales (entre
los cuales se encuentran los EMN) cuando atraviesan
lentamente sus sinusoides. Esta función es
particularmente importante en enfermedades de los
eritrocitos como la hemobartonelosis en los felinos
(21). Esta característica del bazo en los gatos
nos permite observar EMN en sangre periférica,
así como su acumulación inducida por
agentes genotóxicos básicamente micronucleogénicos,
lo cual nos permite utilizar al gato como un bioindicador
de estos agentes.
Conclusiones:
El incremento de EMN observado con los inductores,
así como el que los gatos tengan pequeños
territorios (20,22), la gran cantidad de gatos existentes
(encuesta del Pet Food Institute 1961) (23), la facilidad
para su manutención y reproducción,
nos permite utilizar esta especie para la detección
de genotóxicos, tanto en pruebas de laboratorio
como en el monitoreo de zonas con probable contaminación
de este tipo, mediante el conteo de EMN en una gota
de sangre periférica, mediante una prueba sencilla,
rápida, económica y cuyos resultados
son claros.
Bibliografia:
1.-Rodríguez-Ariza, A., et.
al., Environ. Mol. Mutagen. 1992; 19: 112-124.
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ed. Ed. Méd. Panamericana. 1990.
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11.-Bhunya, S.P., et. al., Mutation Res. 1992; 272:
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12.-Burgeot T., et al., Mutation Res. 1995; 342: 125-140.
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14.-Ma, T.H., et. al., Mutation Res. 1995; 334:185-195.
15.-Zúñiga, G., et. al., Mutation Res.
1996;369: 123-127.
16.-Wills, J., et. al., España, ACRIBIA, 1995:
1-19, 104-106.
17.-Torres, B.O. Tesis profesional. Lic. en Biología.
Fac. Ciencias Biológicas. U. de G. 1993.
18.-Zúñiga, G., et, al., Mutation.Res.
En prensa.
19.-Wkirf, R., CECSA. 1984. tomo I.
20.-Hurni H., et. al., 6ta. NY, Longman Scientific
& Technical, 1994: 476-492.
21.-Schalm, O., UTHEA. 1964. pg 217-233 capítulo
VI.
22.-Riser W.H. Salvat., 5ta. Barcelona, 1982, Tomo
II. p 1569-1570.
23.-Sims J.A., et. al., España, ACRIBIA, 1974:
219.
REFERENCIAS DE LOS AUTORES:
1.-Lab. de Mutagénesis. Div. Medicina Molecular.
C.I.B.O. I.M.S.S. Guadalajara, Jal. Tel: 668-30-00
ext 31931.
2.-Clínica privada, Av. Guadalupe #187 A, Col.
Chapalita, Guadalajara, Jal. Tel: 121-80-54.
3.-Jefe del Bioterio. C.I.B.O. I.M.S.S. Guadalajara,
Jal. Tel: 668-30-00 ext 31944.