FRECUENCIA Y TIPOS
DE GLOMERULONEFRITIS EN PERROS
Maldonado Hernández G.
Colín Flores R.
Barrera
Morales A.
INTRODUCCIÓN
El riñón es el órgano central involucrado
en el mantenimiento de un medio extracelular constante
en el cuerpo. En el perro filtran 110 lts. de agua
por día con una reabsorción de más del 99% de la carga
filtrada (1,9).
Dentro de la nefrona
se encuentra el corpúsculo renal, compuesto con el
glomérulo y la cápsula glomerular. Un mal funcionamiento
glomerular aumentan o disminuyen su permeabilidad,
como lo es el caso de la glomerulonefritis (GN) que
provoca frecuentemente insuficiencia renal progresiva
en perros (1,7). La frecuencia en el diagnóstico
de las mismas se ha incrementado en los últimos años
debido principalmente al conocimiento y comprensión
de esta entidad por clínicos y patólogos; sin embargo
únicamente existe un reporte en la literatura que
indica la frecuencia de la GN canina (6,11,13).
La signología que presentan
los pacientes con GN es variada, y no necesariamente
se relaciona a una disfunción renal. Los dueños comúnmente
informan pérdida de peso, letargia, anorexia (1,3,6,12,15),
vómito, molestia a la palpación abdominal. El consumo
de agua y la producción de orina están usualmente
aumentada y una halitosis puede ser la queja principal
por parte del dueño. Las mucosas se encuentran pálidas
con olor amoniacal, hay reducción a la tolerancia
al ejercicio, tremores musculares y en algunos casos
crisis convulsivas. En la literatura las edades de
los perros afectados varían de 5 meses (12) a perros
de edad avanzada, sin embargo se ha observado gran
predisposición en perros de 5 años de edad o mayores
(6,7,11,13,15).
En Medicina Veterinaria
el sistema de clasificación que se encuentra actualmente
en uso para las GN en los animales domésticos de acuerdo
a su respuesta morfológica al daño es: Proliferativa,
Membranosa, Membranoproliferativa y crónica o esclerosis
glomerular (7,8), y para la descripción de la distribución
tanto en el glomérulo como en la totalidad de los
mismos se han asignado los términos: Generalizada
(involucrando a todos los glomérulos), focal (involucrando
solo algunos glomérulos), segmentaria (con daño de
solo una parte del glomérulo) y mesangial (9,13).
Clínicamente es de vital
importancia saber la clasificación histológica de
la GN, ya que de esta depende el pronóstico y la respuesta
al tratamiento que tendrá el paciente (10). De lo
anterior podemos citar el ejemplo de la GN membrano-proliferativa,
en la que se observa una proliferación de diferentes
componentes celulares que en ciertas ocasiones da
la apariencia de la formación de "asas de alambre",
y cuando existe este tipo de glomerulonefritis el
pronóstico es mejor que cuando no se observa la formación
de asas, ya que en esta última el pronóstico es pobre
debido a que existe un engrosamiento panglomerular
de la membrana basal y ocurre esclerosis por fibrodisplasia
de los capilares afectados (13,14). La GN crónica
o esclerosis es la forma más severa y generalmente
es irreversible.
Se han descrito múltiples
asociaciones etiológicas de las GN en los animales
domésticos, y en el caso de los perros se han realizado
estudios donde los agentes etiológicos encontrados
incluyen: virales, bacterianos, protozoarios, helmintos,
neoplasias, hereditarias, autoinmunes, isquemia renal
y nefritis intersticial crónica. ( 2,4,7,8,9,10,11,12).
Por todo lo anterior,
es de gran interés tanto para el clínico como para
el patólogo conocer la frecuencia y el tipo de GN
principalmente involucrada en los perros remitidos
en México a un centro de diagnóstico, así como las
edades, razas y enfermedades asociadas, ya que el
describir datos sobre esta lesión probablemente nos
permitirán en el futuro establecer correlaciones clínico-patológicas
de prevención, manejo clínico y control de algunas
GN presentes en los perros en el país.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se revisaron los archivos de casos remitidos
al Departamento de Patología de la F.M.V.Z. de la
U.N.A.M. en el período comprendido de enero de 1980
a diciembre de 1994 de los cuales se obtuvieron los
protocolo de necropsia y bloques de parafina de los
casos de perros que se informan con diagnóstico de
GN (87 casos) y fueron cortados a 3 micras de grosor.
Posteriormente se tiñeron con Hematoxilina-Eosina
(HE, Ácido Peryódico de Schiff (PAS), PAS-Metenamina
de Plata, Tricrómica de Masson y Rojo Congo. Estos
se clasificaron con base en el patrón de distribución
macroscópico y microscópico y los elementos predominantes
descritos en la literatura (9,13,10).
De los casos estudiados se clasificaron
con base en la edad de presentación, raza, sexo y
se revisó si existe asociación entre los elementos
antes descritos y el tipo de lesión con un análisis
estadístico basado en la prueba de Ji Cuadrada y Kruskal-Wallis
(5).
RESULTADOS
Durante el período comprendido
entre enero de 1980 a diciembre de 1994 se trabajaron
un total de 18,635 necropsias de diferentes especies
animales, de estas, 8,563 casos (45.95%) correspondieron
a perros de los cuales 87 casos (1.01%) se diagnosticaron
como Glomerulonefritis. En cuanto al tipo de GN la
más frecuente fue la GN membranoproliferativa, lo
cual coincide con la literatura, sin embargo en este
estudio se obtuvo un porcentaje más alto (49.42%)
que el descrito (32%). De esta se obtuvo mayor número
de casos con asas (67.44%) que sin ellas ( 32.55%),
pero no existen datos en la literatura que nos indiquen
estas frecuencias. De GN mesangioproliferativa se
encontró un 22.98%, cuyo porcentaje es mayor al informado
en la literatura. Se obtuvo 10.34% de GN membranosa
lo cual coincide con datos ya establecidos y un caso
de GN proliferativa (1.14%) cuyo porcentaje bajo coincide
con lo reportado por varios autores.
Con respecto al sexo no se encontró asociación estadísticamente
significativa hacia un sexo determinado.
En cuanto a las enfermedades
primarias asociadas, las frecuencias fueron para las
enfermedades bacterianas un 28.73%, enfermedades neoplásicas
17.24%, nefritis intersticial crónica 16.1%, isquémicos
13.8%, virales 4.6% y vasculitis 1% al igual que un
1% compatible con enfermedad familiar, sin embargo
no existen datos en la literatura sobre las frecuencias
de enfermedades primarias asociadas. No se encontró
asociación estadísticamente significativa en cuanto
a la raza, debido a la gran cantidad de variables,
el mayor número se obtuvo de criollos, lo cual probablemente
se debió a que estos fueron el mayor número de perros
remitidos para diagnóstico.
DISCUSIÓN
Con la prueba de Ji Cuadrada y Kruskal-Wallis
se encontró asociación estadísticamente significativa
p<(0.001) para la glomerulonefritis membranoproliferativa
y edad de perros entre 0 y 4 años de edad, y entre
5 y 8 años de edad, lo cual sugiere diferencias de
tipo geográfico con respecto a otros países ya que
los perros estudiados en su mayoría se encuentran
expuestos a más temprana edad a una gran variedad
de antígenos, debido al manejo de los propietarios
sobre sus mascotas.
Es importante que se
realicen pruebas específicas tanto serológicas como
de orina para el diagnóstico de glomerulonefritis
complementadas con biopsias renales, con el empleo
de inmunoflorescencia y microscopía electrónica, ya
que la signología que presenta el paciente con GN,
y los métodos diagnósticos como la radiología, ultrasonografía,
citología no son específicos para el diagnóstico
de la GN. Con esto podremos ofrecer un buen diagnóstico
orientado a problemas lo que redundaría en una terapéutica
temprana y adecuada con el fin de promover un mejor
estado de salud de los perros.
Es necesario realizar más estudios de
este tipo, debido a la importancia e implicaciones
de esta enfermedad para establecer datos más precisos
sobre el comportamiento de las glomerulonefritis en
los perros. Este constituye el primer informe de su
tipo en México.
LITERATURA CITADA
1.-Alanis,L.: Fundamentos sobre Urología
Clínica en Perros y Gatos. Primera Edición. Facultad
de Medicina Veterinaria y Zootecnia, UNAM 1988.
2.- Arnold,E., Littman,M., Robertson,J.,
Bovée,K.: Renal Dysfunction in dogs with Pyometra.
J.A.V.M.A. 193:457.464 (1988).
3.- Bishop,S., Luche,V., Stokes,C.:
Plasma and Urine. Biochemical Changes in cats with
Experimental Immune Complex Glomerulonephritis. J.Comp.Path.
104:65-76 (1991).
4.-Casey,H. and Splitter,G.: Membranous
Glomerulonephritis in Dogs Infected wuith Dirofilaria
Immitis. Vet.Path. 12: 111-117 (1980)
5.- Daniel,W.W.: Bioestadística 3a.ed.
Editorial Limusa 1987.
6.- DiBartola, S.P., Spaulding,D.J.,
Chew,D.J., Lewis, R.M.: Urinary Protein Excretopm
amd Onmunopathologic findings in Dogs with Glomerular
Disease. J.A.V.M.A. 1977:73-77(1980).
7.- Jergens, A.: Glomerulonephritis
in dogs and cats. Comp. Small Animal. 9: 903-910
(1987)
8.- Johnston,W. and
Latta,H.: Glomerular Mesangial and Endothelial Cell
Swelling Following Temporary Renal Ischemia and its
Role in the No-Reflow Phenomenon. Am.J.Pathol.
89: 153-163 (1977).
9.- Jubb,K.V.F., Kennedy.P.C., Palmer,N.:
Pathology of Domestic Animals. Vol2. 4th Edition.
Academic press. 447-484 (1992).
10.- Kashgarian,M., Hayslett,J., and
Spargo,B.H.: Renal Disease. Am.J.Pathol. 89:
187-273 (1977).
11.- Lewis,R.: Canine Glomerulonephritis:Results
From a Microscopic Evaluation of Fifty cases. Can.Vet.Jour.
17: 171-176 (1977).
12.- Morison,W-J., Nash,A.S., Wrigth,
N.G.: Glomerular Deposition of Inmune complexes in
dogs following natural Infection with Canine Adenovirus.
Vet.Rec. 96: 522-524 (1975).
13.- Müller,P; and Trautwen,G.: Spontaneous
Glomerulonephritis in Dogs. Its Classification and
Inmunopathology. Vet.Patol, 14: 1-13 (1977).
14.- Relford,R.L.; Lees,
G.E., Green,R.A.: Experimental Production of Glomerulonephritis
and the Nephrotic Syndrome (NS) in dogs. ACVIM
3:20 (1990).
15.- Reusch,C., Liehs,M., Brem,G.,
Minkus.G. and Leuterer,G.: A New Familial Membranoproliferative
Glomerulonephritis in Bermese Mountain Dogs. ACVIM 3: 120 (1981)