USO RACIONAL DE LOS GLICOSIDOS DIGITÁLICOS
EN
PACIENTES CON INSUFICIENCIA CARDIACA
Tachika Ohara, Victoria Yukie
Alanís Calderón, Luis Jorge
INTRODUCCIÓN
La insuficiencia cardiaca congestiva
(ICC) es una patología que se caracteriza por
una función cardiaca disminuida a tal grado que
el ventrículo izquierdo no puede perfundir adecuadamente
los tejidos periféricos para atender sus demandas
metabólicas8.
El manejo clínico de los pacientes con ICC tradicionalmente
se ha encaminado a maximizar el gasto cardiaco favoreciendo
el llenado ventricular, disminuyendo la activación
neurohumoral (sistema nervioso simpático) e inhibiendo
el eje renina-angiotensina8. Para lograr estos objetivos,
las estrategias terapéuticas incluyen prevenir
una sobrecarga de volumen con restricción de
líquidos y sal en la dieta junto con el uso de
diuréticos; disminuir el trabajo del miocardio
reduciendo la poscarga, con el uso de vasodilatadores;
y aumentar el gasto cardiaco con la utilización
de agentes inotrópicos positivos, los cuales
se clasifican en: agentes beta agonistas, inhibidores
de la fosfodiesterasa, algunos vasodilatadores y los
glicósidos digitálicos, que son fármacos
que han sido ampliamente utilizados en el tratamiento
de la insuficiencia cardiaca, ya sea como agentes inotrópicos
positivos o como agentes antiarrítmicos desde
hace más de 200 años1,2,3,6,8,11,12.
El objetivo de este trabajo es mencionar
y discutir las indicaciones y los efectos terapéuticos
reportados en la literatura, de los glicósidos
digitálicos (digoxina y digitoxina) en pacientes
con insuficiencia cardiaca.
CONSIDERACIONES GENERALES (propiedades farmacocinéticas):
· Se menciona que tras la administración
por vía oral de glicósidos digitálicos,
existe una absorción del 50 al 100%, dependiendo
de su formulación, encontrando que la presentación
en forma de elixir o cápsulas son las más
fácilmente absorbibles sobre la presentación
en tabletas9,12. También se ha encontrado que
si se administra con alimento disminuye hasta en un
50% las concentraciones séricas del fármaco,
razón por la cual se recomienda administrarlo
entre comidas9,10,12.
· La vía parenteral (intramuscular o subcutánea)
no se recomienda ya que se presenta una absorción
irregular además de ser dolorosa. Tampoco se
recomienda la vía intravenosa porque son potencialmente
vasoconstrictores, razón por la cual, si es necesario
administrar estos fármacos por esta vía
al necesitarse digitalización rápida,
debe realizarse en forma de infusión lenta (dosis
dividida en 4 administraciones de 15 minutos durante
4 horas)9,10.
· Es importante recalcar que debe calcularse
la dosis por kilogramo de peso magro, ya que existe
poca acumulación de digitálicos en tejido
graso9,11.
· El metabolismo de ambos fármacos (digoxina
y digitoxina) es hepático11.
· Su eliminación es por vía renal
en el caso de digoxina (periodo de eliminación
promedio de 20 a 30 horas), y por vía hepática
en el caso de la digitoxina (6 a 14 horas).
· La dosis de digoxina de mantenimiento recomendada
en perros de talla grande es de 0.22 mg/m2 V.O. BID
y en perros menores de 22 kg de 0.01 mg/kg V.O. BID9,11.
· Para gatos se recomienda de una dosis de 0.01
mg/kg cada 48 horas V.O. y se menciona que debe disminuirse
la dosis a una tercera parte si el gato está
recibiendo tratamiento simultáneo con furosemida,
aspirina y dieta baja en sodio1,2.9.
· La dosis de digitoxina en perros es de 0.033
mg/kg V.O. BID-TID. En gatos se ha estimado que el periodo
de eliminación supera las 100 horas, por lo que
no se recomienda utilizarla en esta especie9.
El índice terapéutico de
los glicósidos digitálicos es relativamente
estrecho, y aunque existe una relación directa
entre la concentración sérica de digoxina
y la presencia de signos clínicos de toxicidad,
existe un "solapamiento" entre la concentración
sérica terapéutica de digoxina con la
tóxica3,4,11. Es por esto que la interpretación
de estos valores se debe realizar en función
de la historia clínica, el examen físico
y el electrocardiograma, junto con los valores de la
concentración sérica de digoxina (los
valores normales son de 1.5 a 3.5 ng/ml, 6 a 8 horas
después de su administración, aunque valores
mayores de 2.0 ng/ml ya se consideran tóxicos)1,9.
Se han mencionado algunas condiciones asociadas a un
aumento en el riesgo de intoxicaciones por digitálicos,
como tratamientos concomitantes con quinidina, verapamil,
furosemida, ácido acetil salicílico, espironolactona,
dietas hiposódicas, y algunos trastornos metabólicos
como hipocaliemia, hipomagnesemia, hipercalcemia, hipoxia
aguda, hipotiroidismo, obesidad e insuficiencia renal4.9,10.
Los signos clínicos asociados a toxicidad de
glicósidos digitálicos son depresión
anorexia, vómito, diarrea, presencia de arritmias
cardiacas y muerte11.
También se ha reportado que los agentes inotrópicos
positivos aceleran la muerte celular miocárdica
y aceleran la progresión del mal funcionamiento
ventricular8.
MECANISMO DE ACCIÓN: Los glicósidos
digitálicos inhiben la enzima sodio-potasio ATPasa
(Na+-K+ATPasa) a nivel de membrana celular de la célula
miocárdica, quedando mayor cantidad de sodio
intracelular. Existe un mecanismo de intercambio entre
el sodio y el calcio en la membrana, haciendo que salga
el sodio por la entrada de calcio, y al llevarse esto
a cabo es la razón por la cual los digitálicos
incrementan la contractibilidad cardiaca6,7,8,9,10.
La mejoría hemodinámica depende de varios
factores incluyendo la cantidad de reserva contráctil
del miocardio y el mecanismo por el cual el fármaco
aumenta la contractibilidad muscular8. También
tienen otros efectos como el inhibir la actividad del
sistema nervioso simpático, (por lo que disminuye
la frecuencia cardiaca) y al realizar esto favorece
un aumento en el gasto cardiaco y la disminución
de la presión sanguínea arterial3,6,9.
Se ha mencionado que también aumentan la sensibilidad
de los barorrceptores cardiacos y arteriales favoreciendo
el reconocimiento de los estados de hipertensión8,9
y que también aumenta el tono vagal, por lo que
se hace más lenta la conducción nerviosa
principalmente a nivel del nodo atrio-ventricular, razón
por la cual son útiles en el tratamiento de algunas
taquiarritmias supraventriculares3,4,9.
INDICACIONES: Los glicósidos digitálicos
se indican en patologías que lleven a disfunciones
sistólicas del miocardio, como cardiomiopatía
dilatada, enfermedades valvulares, algunas cardiopatías
congénitas, cardiopatías isquémicas
y otras como sepsis o intoxicaciones9.
Otra indicación en la prescripción de
éstos fármacos es la presencia de taquiarritmias
supraventriculares, principalmente la fibrilación
atrial9,10.
DISCUSIÓN:
Mucho se ha discutido acerca de la verdadera
utilidad de los glicósidos digitálicos
en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca. Algunos
autores apoyan la idea de usarlos a pesar de contar
con una aparente funcionalidad contráctil miocárdica
adecuada, mientras que otros cuestionan el uso de estos
fármacos por considerarlos "riesgosos"
por la elevada probabilidad de intoxicación,
sobre todo en pacientes que se piensa tienen contractibilidad
miocárdica adecuada. También se ha discutido
acerca de la efectividad de estos fármacos en
el miocardio enfermo, y para tratar de contestar a esta
interrogante, Schwinger et al demostró que aun
con un miocardio humano insuficiente en estado terminal,
los glicósidos digitálicos permanecían
eficaces para incrementar la fuerza de contracción
mientras no hubiera gran cantidad de tejido fibroso,
mientras que la efectividad de las catecolaminas o los
inhibidores de la fosfodierterasa III tenían
menor eficiencia mientras avanzara el grado de insuficiencia
miocárdica7.
También ha sido objeto de controversia para el
uso de digitálicos el haber postulado que el
uso a largo plazo de estos fármacos lleva a efectos
deteriorantes en el miocardio3. Hasta la fecha aun sigue
en controversia teórica.
En un estudio, Morisco et al demostró que la
administración de digoxina en pacientes humanos
con insuficiencia cardiaca mejora significativamente
la respuesta de adaptación del ventrículo
izquierdo al ejercicio, promoviendo un mayor volumen
diastólico final, sin alterar el violumen sistólico
final y manteniendo una taquicardia transitoria5.
Se ha reportado que la terapia inotrópica positiva
es de gran utilidad en pacientes con ICC aguda, sin
embargo, no está claro el beneficio que aporta
en los casos de ICC crónica5,8. Por otro lado,
una mejoría en la función contráctil
resulta en un mayor gasto cardiaco, disminuye el estrés
sobre las paredes de las cámaras del corazón
y disminuye la activación neurohumoral, que son
los objetivos que se persiguen en el tratamiento de
una insuficiencia cardiaca.
Se ha mencionado que la combinación de digoxina
con diuréticos no causa ninguna mejoría
clínicamente detectable o en el periodo de sobrevivencia
de pacientes con ICC; sin embargo, cuando se adicionan
a esta combinación vasodilatadores inhibidores
de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA),
existe una disminución de la mortalidad hasta
en un 27% y existe la posibilidad de utilizar dosis
menores de digitálicos8. Esto se trató
de explicar atribuyendo a los inhibidores de la ECA
los beneficios clínicos y hemodinámicos,
lo que llevó a los investigadores a concluir
que los digitálicos ayudaban poco en el tratamiento
de la ICC, razón por la cual algunos decidían
suspender el tratamiento con digoxina6; sin embargo,
Packer et al encontraron en un estudio realizado en
pacientes humanos con ICC crónica con ritmo sinusal
normal que estaban siendo medicados con inhibidores
de la ECA así como con diuréticos, que
la decisión de suspender la terapia con digitálicos
resultaba en deterioro clínico (agravamiento
de signos clínicos, intolerancia al ejercicio
y disminución de la calidad de vida)6.
La evidencia clínica de la eficacia de los digitálicos
para el tratamiento de insuficiencia cardiaca en perros
ha sido muy inconsistente3.
CONCLUSIONES:
Sigue siendo de gran importancia el realizar
estudios que muestren la verdadera eficacia de los glicósidos
digitálicos por sí solos en pacientes
con insuficiencia cardiaca, ya que los estudios realizados
hasta el momento no aseguran ni desmienten por completo
su efecto inotrópico positivo sobre el miocardio
insuficiente.
Se recomienda tomar en cuenta ciertos factores que pueden
favorecer la presencia de toxicidad de digitálicos
como la medicación conjunta de otros fármacos
o la presencia de patologías diversas.
A pesar de la gran controversia que existe en la desición
de utilizar o no glicósidos digitálicos
en pacientes con insuficiencia cardiaca, la mayoría
de los autores coinciden en que es preferible su uso
a pesar del riesgo de intoxicación.
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