ESTUDIO RETROSPECTIVO DE 36 CASOS DE
ENFERMEDAD ARTICULAR DEGENERATIVA ASOCIADA A RUPTURA DEL
LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR
*MVZ Octavio Bravo Miranda (1)
MVZ Carolina Montelongo (2)
MVZ Martha Hernández (3)
MVZ Constantino Casas (4)
MVZ Gizella Maldonado (5)
La enfermedad articular degenerativa (EAD) es una alteración
crónica no inflamatoria de las articulaciones móviles
que se caracteriza por degeneración del cartílago
articular, formación de osteófitos marginales
y cambios articulares proliferativos y degenerativos.
El cartílago hialino de las articulaciones está
compuesto por cantidades relativamente reducidas de condrocitos
en la matriz que elaboran. La matriz tiene agua (65-80%),
colágeno y agregados de proteoglicanos (PG). La fibras
colagenosas son del tipo II (con menor presencia de los
tipos I, IX, X y XI). De los PG, el principal es el sulfato
de condroitina 6 y el resto está formado por los
sulfatos de: queratano, dermatano y condroitina 4. Los condrocitos
desdoblan a los PG y en menor extensión al colágeno,
resintetizando moléculas de remplazo, de tal forma
que el desgaste normal es minimizado (3).
Las sobrecargas mecánicas ocasionan degeneración
del cartílago tal vez por creación de microfracturas
subcondrales y posterior cicatrización que modifica
las propiedades mecánicas del área. Las modificaciones
bioquímicas y ultraestructurales que acontecen durante
la degeneración del cartílago toman lugar
mucho antes de que se noten sus indicios clínicos,
radiográficos o histológicos.
Los mucopolisacáridos del tejido conectivo los cuales
se refieren como glicosaminoglicanos, no se encuentran extracelularmente
como polímeros libres sino como proteoglicanos. Estas
moléculas son: ácido hialurónico, sulfatos
de condroitina, sulfatos de keratán, sulfatos de
heparina, sulfatos de heparán y sulfatos de dermatán
i y II. Los agregados de PG asociados con la malla de colágeno
actúan como absorbentes elásticos de choques
en la articulación (7).
El esfuerzo o trauma articular puede liberar interleucinas
que se unen al condrocito promoviendo la liberación
o activación de colagenasa, metaloproteinasas y prostaglandina
E2. Estos efectos no están mediados por la ciclooxigenasa
o lipoxigenasa y no son bloqueados por los corticoides o
AINE.
En respuesta a mensajeros el condrocito libera cantidades
de enzimas (colagenasa, metaloproteinasas neutra y ácida,
serina proteinasas) que degradan el colágeno y PG.
Las enzimas lisosómicas catepsinas D, B y F destruyen
las proteínas de la matriz y probablemente sean activas
fuera o en el margen de la membrana plasmática del
condrocito donde hay un microambiente ácido. Este
estado se complica mucho más cuando la erosión
cartilaginosa, liberación de detritos e inflamación
posterior ocurren en la membrana sinovial, porque los sinoviocitos
bajo tales circunstancias producen enzimas catabólicas
similares, si no idénticas, a las elaboradas por
el condrocito. Los leucocitos congregados en la membrana
sinovial en este momento pueden añadir su propia
carga de enzimas destructoras y radicales libres potenciando
la actividad de los ya mencionados.
La enfermedad articular degenerativa se ha dividido de forma
clásica en la de etiología primaria y secundaria.
La EAD primaria o idiopática se ha relacionado a
los cambios que se originan en el cartílago por sí
mismo. Estos cambios se pueden asociar a un proceso de envejecimiento,
pero el mecanismo exacto no se conoce.
La EAD secundaria aparece en respuesta a
la interferencia con las propiedades mecánicas normales
de la articulación. Las causas más frecuentes
de EAD secundaria en el perro son las displasias de cadera,
la enfermedad de Legg-Perthés, la osteocondritis
disecante, las luxaciones rotulianas crónicas, la
displasia del codo, el traumatismo y la inestabilidad articular
secundaria a una insuficiencia ligamentosa (1).
En el exámen macroscópico, el cartílago
articular es blanco, traslúcido y liso. Con los cambios
degenerativos iniciales, es probable que el cartílago
se vuelva amarillo, opaco y menos elástico de lo
normal. El cartílago articular muestra zonas locales
de reblandecimiento (condromalacia) y de rugosidades. La
condromalacia es el signo más precoz de degeneración.
Hay una dehiscencia del cartílago a lo largo de los
planos de fibras de colágeno y las superficies articulares
muestran depresiones irregulares, huecos y fibrilación.
La fibrilación es el término que se aplica
a la exposición de la trama de colágeno a
través de la pérdida de la sustancia fundamental.
Cuando la fibrilación progresa, el cartílago
se fragmenta y desgasta. La erosión puede continuar
hasta que todo el cartílago se desgasta y quede al
descubierto el hueso subcondral. El hueso subcondral se
hace esclerótico por la presión mecánica
o por el efecto del líquido sinovial, un proceso
que se denomina eburnización y se vuelve parecido
al marfil pulido. Con el aumento grave de la degeneración,
ocurren cambios en los tejidos articulares marginales. La
membrana sinovial muestra una proliferación de sus
células superficiales, un aumento de la vascularización
y una fibrosis gradual del tejido subsinovial. La porción
fibrosa de la cápsula articular se vuelve engrosada
y esclerótica.
En la EAD secundaria con inestabilidad ocurren cambios proliferativos
en las áreas periarticulares de la articulación.
El cambio inicial es una hipertrofia fibrosa, que produce
cartílago y hueso inmaduro. Cuando continúa
el crecimiento del osteófito, los vasos penetran
en la cortical y se establece una comunicación con
la cavidad medular fundamental. Los osteófitos pueden
representar parte de un proceso de estabilización
ya que, cuando la articulación se hace estable con
el tiempo, los osteófitos maduran y cesa el crecimiento
(2).
Los hallazgos radiológicos característicos
de la enfermedad articular degenerativa incluyen esclerosis
ósea subcondral, formación de quistes subcondrales,
estrechamiento del espacio articular y formación
de osteófitos periarticulares.
En las articulaciones afectadas de forma aguda, el análisis
del líquido sinovial puede mostrar un aumento del
volúmen ( a menudo de 10 a 20 veces el normal ) y
una disminución de la viscosidad producida por una
disminución de la concentración de ácido
hialurónico (5).
El recuento celular total raras veces alcanza valores superiores
a las 500 células por mm3 en la EAD crónica
y que contiene de un 70 a un 80 % de linfocitos y un promedio
de 5% de neutrófilos. El contenido proteico total
del líquido también aumenta (4).
El tratamiento médico de la enfermedad articular
degenerativa es sintomático e inespecífico;
básicamente consiste en reposo y fármacos.
El dolor periférico de leve a moderado se puede mejorar
mediante la administración de aspirina que bloquea
el efecto de los mediadores antiinflamatorios, tales como
la bradiquinina o las terminaciones dolorosas. La acción
de la aspirina como un agente antiinflamatorio se debe a
su capacidad de inhibir la síntesis de prostaglandinas.
De forma inicial se da una dosis de 10 mg/kg tres veces
al día y se observan los resultados terapéuticos.
La Fenilbutazona es muy valiosa en algunos animales que
no responden al tratamiento con aspirina. Se administra
a dosis de 1 mg/kg de peso corporal tres veces al día.
Los esteroides no se tienen que considerar como el agente
de elección en el tratamiento de la EAD pero se pueden
reservar para aquellos casos que no responden al tratamiento
con los fármacos que se han mencionado (6).
Glicosaminoglicanos polisulfatados: Los GAG
polisulfatados tienen acción inhibitoria sobre las
enzimas destructoras del cartílago. A nivel experimental
se comprobó en el perro la preservación de
los PG y mejoría en los patrones histológicos.
También operan como antiinflamatorios tal vez por
su capacidad para barrer radicales libres. Ejercen un efecto
anabólico en el cartílago articular afectado.
Inhiben la síntesis de Prostaglandina E2 la cual
es uno de los principales mediadores del dolor.
REVISION DE CASOS
Fueron revisados 36 casos del Hospital Veterinario de la
UNAM diagnosticados de problemas en la articulación
femoro-tibia-patelar, ocasionados por ruptura total del
Ligamento Cruzado Craneal, los cuales tenían distintos
periodos de presentación (de 1 mes a 2 años)
del problema articular, comprobándose que todos ellos
manifestaban distintos grados de signología de Enfermedad
Articular Degenerativa y que se apreciaban de manera más
evidente las lesiones cuando mayor era el tiempo transcurrido
desde el inicio de la alteración articular al momento
de la evaluación.
| SIGNOS CLINICOS |
%
|
Cant. (Total : 36 casos) |
| Cajón positivo |
100 |
(36) |
| Claudicación |
100 |
(36) |
| Crepitación articular |
44 |
(16) |
| Dolor articular (palp.) |
44 |
(16) |
| Atrofia muscular |
5 |
(2) |
| SIGNOS RADIOLOGICOS |
% |
Cant. (Total : 36 casos) |
| Osteofitos periarticulares |
67 |
(24) |
| Aumento densidad cojinete graso |
61 |
(22) |
| Esclerosis articular |
61 |
(22) |
| Desplazamiento craneal de tibia |
50 |
(18) |
| Engrosamiento cáp. Articular |
44 |
(16) |
| Derrame articular |
39 |
(14) |
| Quistes subcondrales |
22 |
(8) |
| Disminución espacio articular |
5 |
(2) |
RESULTADOS DEL ANALISIS DE LIQUIDO SINOVIAL
DE PERROS CON RUPTURA DEL L.C.A. Y CON E.A.D. (Valores promedio
de 5 casos con cronicidad mayor de 3 meses)
Total de Proteínas (g/dl) -----------------------------------
3.0 (+/- 0.1)
Conteo células nucleadas (cel./mm3) ------------------
1,317 (+/- 144)
Número de Neutrófilos (cel./mm3) ----------------------
61 (+/- 17)
Sinoviocitos reactivos en láminas o sueltos.
Eritocitos de escasos a abundantes.
Neutrófilos, Linfocitos y Macrófagos de escasos
a abundantes.
RESULTADOS DEL ANALISIS HISTOPATOLOGICO DE
CAPSULA SINOVIAL DE PERROS CON RUPTURA DEL L.C.A. Y CON
E.A.D. (Resultados promedio de 5 casos con cronicidad mayor
de 3 meses)
Hipertrofia e hiperplasia fibrosa.
Infiltrado de linfocitos, macrófagos y células
plasmáticas.
RESULTADOS DEL ANALISIS HISTOPATOLOGICO DE
CARTILAGO ARTICULAR DE PERROS CON RUPTURA DEL L.C.A. Y CON
E.A.D. (Resultados promedio de 5 casos con cronicidad mayor
de 3 meses)
Cartílago hialino de color amarillo-opaco.
Adelgazamiento del cartílago articular.
Pérdida de elasticidad. .
Superficie irregular con fisuras.
Hueso subcondral con infiltrado fibroso
Areas con erosión, ulceración y área
subyacente engrosada y densa.
DISCUSION
Los cambios articulares degenerativos ocurren a causa de
envejecimiento y por prácticamente cualquier injuria
hacia los tejidos articulares, siendo en todos los casos
un proceso progresivo para el cual no hay tratamiento curativo.
En el presente trabajo se valoran y se reportan de manera
esquemática y numérica los principales cambios
ocurridos en perros con ruptura total del Ligamento Cruzado
Anterior y Enfermedad Articular Degenerativa, siendo claro
que al alterarse la biomecánica de la articulación
FTP encontraremos clínicamente al Exámen Ortopédico
el signo de cajón positivo y de claudicación
en todos los casos y que dependiendo del tiempo que lleva
dicha lesión se van desarrollando cambios degenerativos
importantes los cuales radiológicamente abarcan la
formación de osteofitos, aumento de densidad del
cojinete graso, esclerosis subcondral y desplazamiento craneal
de la tibia principalmente ; signos éstos que son
muy posteriores a los cambios iniciales como serían
los cambios celulares y en contenido de proteínas
del líquido sinovial ; la degeneración del
cartílago articular manifestada por cambios en su
consistencia, grosor, pérdida de elasticidad con
la consiguiente formación de microfracturas del mismo
y las alteraciones fibrosas e inflamatorias de la cápsula
articular, procesos que globalmente tienen una etiología
principalmente traumática y un desencadenamiento
y progresión mediado por reacciones enzimáticas
que redunda en una disminución local de la cantidad
de Proteoglicanos, aún cuando los factores etiológicos
sean contrarrestados como sería en el caso de la
estabilización quirúrgica de la articulación.
Es de crucial importancia comprender que el daño
articular está desencadenado y sostenido por mediadores
inflamatorios, lo cual se confirma con el hecho comprobado
de que creamos EAD en cualquier articulación con
la sola inyección de líquido sinovial obtenido
de otra articulación con tal enfermedad, esto le
da una gran relevancia al tratamiento con productos a base
de Glicosaminoglicanos polisulfatados los cuales inhiben
las acciones enzimáticas destructoras del cartílago,
tienen un efecto anabólico y antiinflamatorio articular.
CONCLUSIONES
1.- La ruptura del LCA ocasiona Enfermedad Articular Degenerativa
y se manifiesta clínicamente por claudicación
y signo de cajón positivo en el 100% de los casos
por nosotros revisados, correspondiendo a la crepitación
articular y dolor a la palpación solo un 44%.
2.- Los principales signos radiológicos abarcan el
desarrollo de osteofitos periarticulares, aumento de la
densidad del cojinete graso, esclerosis articular, desplazamiento
craneal de la tibia, observados en el 50% o más de
los casos, siendo importante también el número
de casos que presentan engrosamiento de la cápsula
articular, derrame articular y quistes subcondrales.
3.- Los hallazgos reportados en el presente trabajo de alteraciones
en la composición química y celular del líquido
sinovial se corresponden con los reportados por Lipowitz,
A.J. (1993) y Osborn, C.A. (1984) referidos a niveles de
proteinas (3.0 g/dl), conteo de células nucleadas
(1,317 cel/mm3) y neutrófilos (61 cel/mm3).
4.- Los cambios encontrados en el presente trabajo a nivel
macro y microscópico de la cápsula articular
y cartílago articular sugieren alteraciones proliferativas
(hipertrofia e hiperplasia fibrosa, sinoviocitos reactivos
en láminas o sueltos) y alteraciones degenerativas
(pérdida de elasticidad, microfracturas, adelgazamiento
articular, erosiones y úlceras) dependen del momento
en que se tome el estudio y que reflejan la tendencia progresiva,
altamente cambiante, degenerativa y adaptativa de los tejidos
articulares a las injurias.
5.- El tratamiento de elección para retardar el desarrollo
de la EAD consiste en la administración de Glicosaminoglicanos
polisulfatados.
BIBLIOGRAFIA
1.- Arnoczky, S.P. : Surgery of the stifle
the cruciate ligaments (part I). Comp. Cont. Educ. 2 :106-116
(1980).
2.- Arnoczky, S.P. : The cruciate ligaments : the enigma
of the stifle. J. Small Anim. Pract. 29 :71-90 (1994).
3.- Niebauer, G.W. ; Wolf, B.A.. and Newton, C.D. : Antibodies
to canine collagen types I and II in dogs with spontaneus
cruciate ligament rupture and osteoarthritis. Arthritis
Rheum. 30 :23-27 (1987).
4.- Fernández, F.R. ; Grindem, C.B. ; Lipowitz, A.J.
: Synovial fluid analysis : preparation of smears for cytologic
examination of canine synovial fluid. J. Am. Anim. Hosp.
Assoc. 19 :27-34 (1993).
5.- Miller, J.B. ; Perman, V.M. and Osborn, C.A. : Synovial
fluid analysis in canine arthritis. J. Am. Anim. Hosp. Assoc.
10 :3-8 (1984).
6.- Yeary, R.A. and Brandt, K.D. : Aspirin dosages for the
dogs. J. Am. Vet. Med. Assoc. 1667 :62-64 (1985).
7.- Zarnett, R.A. and Salter, R.B. : The cellular origin
and evolution of hyalinelike cartilage produced by free
periosteal grafts under the influence of continuos passive
motion. Trans. Orthop. Res. Soc. 11 :27-34 (1986).
____________________________________________________
1 y 2 - Residentes del Hospital Veterinario para Pequeñas
Especies de la UNAM Tel. 622-5866
2 - Académico del Hospital Veterinario para Pequeñas
Especies de la UNAM Tel. 622-5866
4 y 5 - Académicos del Dpto. de Patología
de la FMVZ de la UNAM Tel. 622-5862